El voto de un barcelonés vale la mitad que en las zonas más independentistas

Si el voto de todos los catalanes valiera lo mismo ahora mismo Cataluña tendría gobierno y los diputados (que son los que más cobran entre sus homólogos de toda España) estarían haciendo algo, lo que fuera, por ejemplo pagar a las farmacias que llevan 4 meses sin cobrar.

No sabemos lo que cobra Carme Forcadell, pero sí sabemos lo que cobraba hasta hace unas semanas la expresidenta del Parlament de Catalunya, Núria de Gispert, nada menos que 10.903,19 euros al mes. La pasada legislatura la diputada que menos cobraba era Carme Pérez de Ciudadanos, 1.253,91 euros al mes, y el que más Artur Mas (valga la redundancia) que cobra (todavía hoy) 136.834 euros anuales, más que los presidentes de Rusia, Italia o España por cierto.

Si todos los diputados cedieran sus sueldos mientras no se forme gobierno, se quitaría al menos un piquito de la deuda de 65.000 millones que debe la Generalitat por obra y gracia mayormente por los gobiernos convergentes que hemos tenido padecido estos últimos 40 años.

Dicen que las farmacias todavía no han cobrado 400 milllones de euros que se les adeuda desde la Generalitat, pero lo curioso es que se acaba de descubrir que solo uno de los hijos de Jordi Pujol, concretamente su primogénito Jordi Pujol Ferrusola, envió a Panamá 2.400 millones desde sus cuentas en Andorra, y esto se suma a otros 900 millones que se le descubrieron días antes en Belice. Si los Pujol tiraran de la manta ellos solitos liquidaban toda la deuda de Cataluña.

Todavía resuenan en mis tímpanos los locutores de los telediarios de TV3, los columnistas del “diario” Ara, o a la “periodista” Pilar Rahola gritando refiriéndose al caso Pujol -¡Es una persecución política!-, y ahora que todo el mundo sabe que son unos corruptos apenas se habla del tema en los medios afines al separatismo. Muy “parecido” al tratamiento que se le dió durante meses al asunto de si Camps había pagado o no unos dichosos trajes (que por mucho que valgan no superarían en ningún caso los 4000 euros)



Con centenares de miles de catalanes en paro, con una deuda que amenaza con colapsar la economía y con una crisis como no se había vivido en décadas a los diputados separatistas no se les ocurre otra cosa que jugar a las casitas. No son capaces ni de escoger un presidente, amenazan a los tribunales, escogen días simbólicos para hacer declaraciones teatrales y se pasean por el mundo poniendo a parir al resto de España.

Cataluña no se merece esto, y la única solución para Barcelona es unirse con el resto de territorios (que los hay y muchos) de mayoría no separatista y formar una nuevo ente autónomo separado de Cataluña pero dentro de España: una nueva comunidad autónoma de Tarragona y Barcelona, llamada Tabarnia.

¡Ley electoral porpia para Barcelona ya! ¡Tabarnia lliure!

1 comentario:

  1. Una locura para combatir otra locura, ¿no hay por ahí alguien con criterio?

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